FERIA DE SAN FRANCISCO TEPEYANCO
FE, COLORIDO Y TRADICIÓN EN EL CORAZÓN DE TLAXCALA
Por: Noé Xochitiotzi Ramírez
En la víspera del 4 de octubre, inició la tradicional y esperada Feria de San Francisco Tepeyanco, vistiendo de gala, devoción y júbilo a este emblemático rincón del estado. Con el sonar de los cohetes y los repiques de campana, las calles principales se llenaron de vida para recibir a locales y visitantes en una celebración que reafirma la rica herencia cultural de la región.
El arranque festivo estuvo encabezado por los tan característicos matachines, quienes con sus deslumbrantes vestuarios y danzas tradicionales abrieron paso al recorrido, acompañados en todo momento por el ritmo alegre y contagioso de las bandas de música de viento. A su paso, las calles se vistieron de fiesta con un colorido desbordante en cada adorno, alfombra y estandarte.
El ambiente se transformó en un auténtico banquete para los sentidos: el aroma inolvidable a esquites recién preparados, el olor a quesadillas de comal y los antojitos típicos inundaron el aire, invitando a las familias a compartir y disfrutar de la gastronomía local. Tepeyanco demostró ser, una vez más, un lugar de profundo arraigo e identidad, donde su gente se reconoce en sus costumbres y mantiene viva la calidez que los caracteriza.
En el centro de la festividad, la majestuosa iglesia de Tepeyanco lució especialmente hermosa y resplandeciente, cuidadosamente adornada para la ocasión. Desde muy temprano, cientos de fieles y peregrinos se congregaron en su interior para rendir homenaje a San Francisco de Asís, elevando sus más sinceras e íntimas peticiones, dando gracias por las bendiciones recibidas y felicitándolo en su día patronal.
La Feria de San Francisco Tepeyanco continuará en los próximos días con diversas actividades culturales, religiosas y de entretenimiento, consolidándose como un faro ineludible de tradición, fe y convivencia familiar en Tlaxcala.

