ACCIÓN COLECTIVA EN PRO DEL AMBIENTE
Lo que muchas veces termina en el bote de basura puede convertirse también en una oportunidad para aprender, participar y generar nuevas formas de relacionarnos con nuestro entorno. Así lo demostró Tlaxcala durante la jornada conmemorativa del Día Mundial de la Limpieza 2026, que reunió a ciudadanía, juventudes, organizaciones, emprendimientos, voluntariado e instituciones en torno a la educación ambiental y la economía circular.
Las actividades comenzaron con el Octavo Colillatón Estatal, en el que más de 35 personas lograron recolectar más de 3 mil 700 colillas de cigarro, residuos pequeños que, al llegar a calles, espacios públicos o cuerpos de agua, pueden representar un impacto ambiental importante.
La jornada continuó con Eco Canjea: Edición Especial, iniciativa de Toktli Educación Ambiental que durante más de cuatro años ha buscado generar procesos de participación ciudadana alrededor de la separación, recuperación y aprovechamiento de residuos.
En esta edición fueron recuperados más de 150 kilogramos de materiales, entre PET, tapitas, plásticos, vidrio, papel, hojas, libros, residuos electrónicos y aceite de cocina usado, al tiempo que las personas participantes tuvieron la oportunidad de conocer alternativas locales relacionadas con el consumo responsable.
Más que una jornada de recolección, Eco Canjea se convirtió en un espacio de encuentro pues la dinámica permitió intercambiar materiales por productos y experiencias de emprendimientos locales, vinculando el cuidado ambiental con proyectos que apuestan por otras formas de producir, consumir y aprovechar los recursos.
La propuesta fue encabezada por la maestra Hilda Margarita Castro Cuamatzi, fundadora de Toktli Educación Ambiental, quien ha impulsado esta iniciativa como una forma de acercar la educación ambiental a la vida cotidiana y promover una ciudadanía más participativa.
Como parte de la edición especial también se creó el Pasaporte del Día Mundial de la Limpieza, mediante el cual las y los asistentes pudieron recorrer más de 12 talleres de educación ambiental, ciencia y participación, además de conocer a más de 20 emprendimientos que compartieron sus productos, conocimientos e historias.
El objetivo fue ir más allá de entregar residuos: permanecer, preguntar, aprender y descubrir que aquello que comúnmente llamamos “basura” puede tener otras posibilidades cuando se separa, recupera y aprovecha de manera adecuada.
La respuesta ciudadana se reflejó en la participación de más de 150 personas en Eco Canjea, mientras que más de 60 personas, entre voluntariado, talleristas, emprendimientos, organizaciones, juventudes e instituciones, hicieron posible la realización de la jornada.
Para Castro Cuamatzi, la experiencia permitió demostrar que una actividad de limpieza puede convertirse en mucho más que la recolección de residuos durante algunas horas: puede ser un espacio para aprender ciencia, conocer el territorio, fortalecer proyectos locales, hablar de consumo responsable y generar comunidad.
La jornada concluyó con la proyección de la película “La Reserva”, como un momento de reflexión sobre la relación que mantenemos con el territorio y la responsabilidad colectiva de involucrarnos en su cuidado.
Así, el Día Mundial de la Limpieza encontró en Tlaxcala una manera distinta de celebrarse: haciendo de la educación ambiental un punto de encuentro y de los residuos, una puerta hacia nuevas formas de participar, consumir y construir comunidad.

