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CUANDO LA VIOLENCIA SE VUELVE DIGITAL

Tlaxcala tipifica el uso de IA para vulnerar la intimidad: un avance legal que nace desde la sociedad civil 

 

En Tlaxcala, la lucha contra la violencia digital dio un paso decisivo. La reciente reforma al artículo 295 Bis del Código Penal no solo amplía el alcance de la llamada Ley Olimpia, sino que reconoce una nueva realidad: la violencia que se ejerce mediante inteligencia artificial.

Detrás de este avance no hay únicamente un proceso legislativo, sino años de trabajo impulsado por colectivas, activistas y acompañantes que han puesto el cuerpo, el tiempo y la escucha para atender a víctimas de violencia digital.

Tras la aprobación, integrantes del colectivo Cyberpink y la diputada Miriam Martínez ofrecieron una rueda de prensa en la que reconstruyeron el camino que llevó a este momento. Coincidieron en algo fundamental: esta reforma no es el final, sino el inicio de una ruta más amplia.

¿Qué cambia con esta reforma?

El dictamen del expediente parlamentario LXV 194/2025 establece que ahora también será delito:

 • Crear, manipular o difundir contenido íntimo mediante inteligencia artificial

 • Generar imágenes, audios o videos falsos (deepfakes) con apariencia real

 • Compartir este material sin consentimiento, incluso si la víctima nunca participó en su creación

Las sanciones contemplan de 3 a 5 años de prisión, además de multas económicas, y se agravan cuando:

 • Existe una relación cercana con la víctima

 • Se trata de personas en situación de vulnerabilidad

 • O cuando el delito se comete contra una mujer

Además, se incorpora una medida clave: la obligación de retirar de inmediato el contenido de plataformas digitales.

Este cambio reconoce algo urgente: el daño no depende de si el contenido es real o falso, sino de su impacto en la vida de las personas. De acuerdo con el propio dictamen, la violencia digital sexual incluye:

 • Difusión de contenido íntimo sin consentimiento

 • Suplantación de identidad

 • Manipulación de imágenes

 • Acoso, amenazas y exposición pública

Con el avance de tecnologías como la inteligencia artificial, estas agresiones han evolucionado. Hoy, una persona puede aparecer en un video íntimo que nunca grabó, en una imagen que nunca tomó, en una escena que jamás ocurrió.

Y aun así, el daño es real.

La violencia digital no es virtual”, han insistido colectivas como Cyberpink. Es una forma de agresión que impacta la salud mental, la reputación, la vida social y la seguridad de las víctimas.

Durante la rueda de prensa, Liz Montoya, integrante de Cyberpink, fue clara: este tipo de avances no serían posibles sin el trabajo constante de la sociedad civil.

Desde 2025, explicó, el proyecto se construyó a partir de procesos de participación ciudadana, acompañamiento a víctimas y análisis de casos reales. Un trabajo que, muchas veces, ocurre sin recursos, sin reconocimiento institucional y con un alto costo emocional.

Las activistas no solo impulsan reformas:

 • Acompañan denuncias

 • Orientan a víctimas

 • Generan conocimiento

 • Y sostienen redes de apoyo

Uno de los puntos más urgentes que señalaron las colectivas es la falta de educación digital. En Tlaxcala, particularmente en zonas fuera de la capital, existe un profundo desconocimiento sobre:

 • Qué es la violencia digital

 • Cómo identificarla

 • Dónde denunciarla

Esto provoca que muchos casos no se nombren, no se denuncien y, por tanto, no existan en las estadísticas oficiales.

Por ello, Cyberpink planteó la necesidad de:

 • Realizar un diagnóstico estatal sobre violencia digital

 • Crear protocolos de atención especializados

 • Llevar información a escuelas y comunidades

Inteligencia artificial: ¿herramienta o riesgo?

El dictamen reconoce que la inteligencia artificial es una herramienta con beneficios, pero también un riesgo creciente.

Tecnologías como el deep learning permiten crear contenido hiperrealista: rostros, voces, movimientos. Lo que antes requería conocimientos avanzados, hoy puede hacerse desde un teléfono.

Esto abre una pregunta de fondo:

¿cómo proteger los derechos humanos en un entorno digital que avanza más rápido que las leyes?

Aunque cualquier persona puede ser víctima, la evidencia y la experiencia de las colectivas, muestra que las mujeres son las principales afectadas.

Esto se debe a factores estructurales:

 • La sexualización de los cuerpos femeninos

 • La violencia de género trasladada al entorno digital

 • El uso de estas herramientas para humillar, controlar o extorsionar

La propia reforma reconoce esta realidad al establecer agravantes cuando el delito se comete contra una mujer.

Tlaxcala en contexto

A nivel nacional, datos del INEGI y del Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) han señalado que:

 • Más del 20% de las personas usuarias de internet han vivido alguna forma de ciberacoso

 • Las mujeres jóvenes son uno de los grupos más vulnerables

 • Las agresiones suelen tener un componente sexual o de intimidación

En Tlaxcala, aunque no existen cifras desagregadas amplias, colectivos han advertido un aumento en casos de:

 • Difusión de contenido íntimo

 • Amenazas con material manipulado

 • Violencia digital en relaciones de pareja

La falta de denuncia sigue siendo uno de los principales obstáculos.

Una ley necesaria, pero no suficiente

Durante la rueda de prensa, la diputada Miriam Martínez reconoció que esta reforma responde a una deuda: durante años, la tecnología avanzó más rápido que la ley.

Hoy, el marco jurídico comienza a actualizarse. Pero el reto sigue siendo su aplicación. Porque una ley, por sí sola, no transforma la realidad si no va acompañada de:

 • Instituciones capacitadas

 • Procesos ágiles de denuncia

 • Atención sin revictimización

 • Y voluntad política

“No están solas”: el mensaje final

El llamado fue claro: a las mujeres, a las jóvenes, a quienes enfrentan este tipo de violencia: No están solas. Existen colectivas, redes y herramientas legales para acompañar, orientar y defender. Hoy, además, existe una ley que reconoce estas agresiones y busca sancionarlas.

Pero, como dijeron las propias activistas, la verdadera transformación no está solo en el papel, sino en lo que ocurra después.

En cómo se nombra la violencia.

En cómo se enfrenta.

Y en cómo se construye, poco a poco, un internet donde la dignidad no sea vulnerada.

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