TLAXCALA, HISTORIA QUE SIEMBRA FUTURO
Por: MIGM/Tlaxcala Cultural
*Especialistas, investigadores e historiadores se reunieron para reflexionan sobre la construcción social, política y espiritual de la ciudad novohispana de Tlaxcala
Con el objetivo de analizar los orígenes, significados y permanencias de Tlaxcala como ciudad fundacional, se llevó a cabo el conversatorio “Construcción Social, Política y Espiritual de la Ciudad Novohispana”, en el Patio Vitral del Congreso del Estado de Tlaxcala. El encuentro reunió a especialistas, investigadores y público interesado en la historia, la memoria y la identidad del territorio tlaxcalteca.
El conversatorio fue moderado por Eréndira Jiménez Montiel, quien destacó que este ejercicio representó un espacio profundo y generoso de reflexión colectiva. Agradeció la participación de las y los ponentes: Dr. Luis G. Benavides Ilizaliturri, Armando Díaz de la Mora, Arqueóloga Rosalba Delgadillo Torres, Irma Carolina Romero Romero, Manuel Senderos Bracamontes, subrayando que la memoria histórica permanece viva cuando se piensa y se construye en comunidad.
Durante el diálogo también participó Miguel Rubio Leal, ex cronista de Tizatlán, quien señaló que la alianza tlaxcalteca y la elaboración del Lienzo de Tlaxcala constituyeron una de las primeras grandes simientes políticas del territorio. Destacó además que obras como la Historia de Tlaxcala de Diego Muñoz Camargo y los textos en náhuatl de Juan Buenaventura Zapata y Mendoza funcionaron como herramientas de defensa identitaria y de proyección de autonomía, al preservar la memoria cultural desde la lengua originaria.
El primero en intervenir fue Luis G. Benavides Ilizaliturri, director del Centro Internacional de Prospectiva y Altos Estudios, quien afirmó que hablar de Tlaxcala prehispánica implica regresar al origen y a la lengua náhuatl como símbolo de grandeza e identidad. Señaló que la evangelización y la castellanización provocaron la pérdida del significado simbólico de muchas palabras, como Huehueteotl, concepto que representa la sabiduría de lo divino y que fue malinterpretado por los evangelizadores, quienes impusieron nuevas formas de adoración, desplazando la espiritualidad originaria.
Por su parte, el historiador Armando Díaz de la Mora explicó las dos etapas de la construcción social de la ciudad de Tlaxcala, subrayando la llegada de los franciscanos en 1524 como el inicio de una estrecha colaboración con Hernán Cortés para consolidar la organización social, política y religiosa. Señaló que en 1526 se registra la construcción del primer templo dedicado a la Virgen de la Asunción, considerado el primer templo mariano en lo que hoy es México. Detalló además el acelerado proceso de urbanización y modernización entre 1532 y 1556, periodo en el que se edificaron instituciones, mercados, edificios públicos y estructuras que definieron la traza urbana que aún se conserva.
La arqueóloga Rosalba Delgadillo Torres abordó el proceso de evangelización en Tlaxcala, centrando su análisis en la historia de los niños mártires, figuras clave en la construcción simbólica y espiritual de la ciudad novohispana. Explicó el caso de Cristobalito, hijo del señor de Atlihuetzia, Acxotecatl, y las distintas interpretaciones históricas sobre su muerte, evidenciando la rigidez del proceso evangelizador y los conflictos internos que marcaron esta etapa de transición cultural y religiosa.
En su intervención, Irma Carolina Romero Romero, presidenta de la SGHEL Tlaxcala, compartió investigaciones y aportaciones de la autora Carolina Figueroa Torres, enriqueciendo el análisis desde una perspectiva historiográfica y de género. Destacó la importancia de las fuentes documentales para comprender los acontecimientos históricos y subrayó la trascendencia de conservar la memoria de Tlaxcala como pueblo fundador en el contexto nacional y latinoamericano.
Finalmente, Manuel Senderos Bracamontes propuso leer la historia de Tlaxcala desde una perspectiva social y comunitaria, entendiendo el pasado como un “campo de siembra”. A través de la metáfora de las simientes históricas y las cápsulas de futuro, planteó que los proyectos políticos y culturales del pasado fueron apuestas conscientes por el porvenir, y llamó a transformar la memoria histórica en una herramienta activa de participación social, identidad y construcción del futuro.
El conversatorio fue concebido como un ejercicio de diálogo respetuoso y reflexión crítica para repensar la ciudad novohispana desde una mirada integral, reconociendo a Tlaxcala no solo como un hecho histórico, sino como un cuerpo social vivo. El encuentro concluyó con una ronda de reflexiones finales, en las que se reafirmó la importancia de continuar generando estos espacios de análisis colectivo para comprender el presente y proyectar el futuro de Tlaxcala desde su profunda raíz histórica.

